El tono de Shepard
Un sonido que sube y sube y nunca llega arriba. Es una ilusión, y se puede desmontar.
Vas a escuchar un sonido que sube durante minutos sin llegar nunca arriba, y luego vas a desmontarlo voz a voz para ver dónde está la trampa.
Empieza aquí: parte 1 de 4
Qué es el tono de Shepard
El tono de Shepard es una ilusión auditiva: un sonido que parece subir (o bajar) para siempre. Lo publicó un psicólogo estadounidense en 1964 y es el equivalente sonoro de una escalera que da vueltas y nunca termina.
Pruébalo dale al play y escucha 30 segundos seguidos. No deja de subir, pero a esta velocidad cada 5 segundos vuelve exactamente al punto de partida. Cada punto del dibujo es una onda; cuanto más grande, más se oye.
Parte 2 de 4
Las piezas: ondas separadas por octavas
Ya viste en la lección del sonido que doblar la frecuencia es subir una octava: la misma nota, más aguda. El oído tiende a confundir dos sonidos separados por una octava, y de esa confusión vive el truco.
Pruébalo dale al play y lleva la frecuencia de 220 Hz a unos 440 y luego a unos 880. El letrero pasa de La3 a La4 y a La5: cambia el número de octava, nunca la nota. Para el oído, cada salto es un regreso al mismo sitio.
El componente de Shepard toca ocho ondas senoidales a la vez, una por octava, desde unos 27 Hz hasta unos 7.000 Hz. Todas suben juntas.
La versión original era una escala de 12 notas que subía a saltos. La versión continua, que resbala sin escalones como la que oyes aquí, la creó un compositor francés en 1968.
Parte 3 de 4
El truco: una entra por abajo mientras otra se apaga arriba
El volumen no es igual para todas. Las ondas del centro suenan fuerte y las de los extremos casi no se oyen. Cuando una sube demasiado se va apagando, y en el mismo momento entra otra por abajo, tan bajito que no la notas llegar.
Tu oído sigue las ondas que más se oyen, que siempre están subiendo. Nunca escucha a ninguna desaparecer, así que la subida no acaba.
Pruébalo dale al play y activa "Una sola voz". Rompes el truco: oyes una sola onda que sube, se desvanece por arriba y, un rato después, reaparece desde abajo. Desactívalo y la ilusión vuelve al instante.
Parte 4 de 4
Hacia abajo y para qué sirve
La misma trampa funciona al revés. Con las ondas bajando, parece que el sonido se hunde sin tocar fondo.
Pruébalo escucha bajar unos segundos y pulsa "Sube" sin parar el sonido: la caída se convierte en despegue. Luego lleva la velocidad al máximo, donde la escalera sube una octava cada 2 segundos.
En música electrónica, una subida es el tramo que acumula tensión antes de que todo vuelva a entrar; un Shepard por debajo hace que esa tensión parezca no tener techo. En bandas sonoras se usa para persecuciones y escenas que se aprietan sin parar, y en videojuegos, para escaleras o pasillos que no terminan.
FinLo que te llevas
- Tono de Shepard: ocho ondas separadas por octavas que suben a la vez; tras subir una octava, todo vuelve a estar igual que al principio.
- Las del centro suenan fuerte; por arriba se apagan y por abajo entran nuevas sin que lo notes.
- Se usa para subidas de tensión sin techo en música electrónica, bandas sonoras y videojuegos.