Música drone
Una nota larga, casi quieta, y todo lo que pasa dentro de ella. Escuchar despacio también se aprende.
Vas a frenar el riff del sludge hasta dejarlo en una sola nota que no se acaba, y a aprender a escuchar todo lo que pasa dentro de ella.
Empieza aquí: parte 1 de 3
Qué es la música drone
Un drone (en castellano, bordón) es una nota sostenida durante mucho tiempo, casi sin cambios. La música drone convierte esa nota en la obra entera: no hay riff, no hay estribillo, a veces ni batería.
Pruébalo escucha 30 segundos sin tocar nada y cuenta cuántas veces cambia algo. Solo notarás la nota volver a crecer al empezar cada compás: unas seis veces. Ahora cambia el compás 4 por Sol5 y vuelve a escuchar: un único cambio parece un acontecimiento.
Parte 2 de 3
Quintas y armónicos
El drone de arriba no es una nota sola: es fundamental, quinta y octava, el mismo power chord del metal. La quinta empasta tan bien porque ya está escondida dentro de la propia nota.
Lo ves en el espectro de una onda de sierra: además de la fundamental suenan sus armónicos, a 2, 3, 4 y más veces su frecuencia. El tercero cae justo una quinta por encima de la octava.
Pruébalo a 110 Hz (La) cuenta las barras desde la izquierda: 110, 220, 330 (un Mi), 440... Cambia a onda senoidal y se quedan en una sola barra: sin armónicos, el drone se vuelve plano.
En el drone, lo que se mueve no son las notas sino el timbre: un filtro que se abre muy despacio saca a la luz armónicos que estaban ocultos.
Pruébalo mantén pulsado el La más grave y mueve el corte del filtro muy despacio, durante diez segundos, de un extremo al otro. La nota es la misma; lo que oyes cambiar son sus armónicos.
Parte 3 de 3
Una tradición muy antigua
El bordón es de las ideas más viejas de la música. Las gaitas tienen tubos que suenan siempre la misma nota bajo la melodía. En la música clásica de la India, la tanpura, un laúd de cuerdas largas, repite sin parar la tónica y la quinta. Y en el canto religioso medieval, una voz sostenía una nota mientras otra cantaba encima.
En los años sesenta, el minimalismo de Nueva York hizo obras de notas sostenidas durante horas. De ahí salen dos ramas: el ambient, desde los setenta, suave y de fondo, y el drone metal, desde los noventa, con guitarras saturadas, sin batería y a un volumen que se siente en el pecho.
Pruébalo cambia el sonido a Colchón y luego vuelve a Distorsión. Es la misma nota: del ambient al drone metal solo cambian el timbre y el volumen.
En el drone metal el volumen físico es parte de la obra: los graves muy fuertes hacen vibrar el cuerpo y la sala. Si lo pruebas en casa, cuida tus oídos y sube con calma.
Si quieres una nota que no se acabe para practicar encima, usa el drone online del sitio: añade quinta y octava y canta o improvisa sobre ella.
FinLo que te llevas
- Drone o bordón: una nota sostenida, con fundamental, quinta y octava, que cambia muy poco.
- La quinta ya vive en la nota: es el tercer armónico (330 Hz sobre una fundamental de 110 Hz).
- Gaitas, tanpura de la India, canto medieval, minimalismo de los sesenta, ambient y drone metal comparten la idea.