Módulo 2 · Sonido · Lección 4 de 5
Filtros de sonido
Un filtro quita brillo o graves. Moverlo es lo que hace que un sonido cobre vida.
Vas a oscurecer y abrir un sonido con un solo mando, y a entender por qué mover un filtro es lo que da vida a tantos bajos y melodías electrónicas.
Qué es un filtro
Un filtro deja pasar unas frecuencias y frena otras. El más usado es el paso bajo: deja pasar los graves y va quitando los agudos.
Su mando principal es la frecuencia de corte, el punto a partir del cual empieza a recortar.
Pruébalo: mantén una nota y baja el corte despacio. El sonido pasa de brillante a apagado, como si cerraras una puerta.
Corte y resonancia
La resonancia refuerza justo las frecuencias que rodean el corte. Con poca, el filtro es discreto; con mucha, aparece un silbido que canta.
La combinación más reconocible de la música electrónica es mover el corte con la resonancia alta: el sonido parece hablar.
Pruébalo: sube la resonancia a tres cuartos y mueve el corte arriba y abajo mientras tocas una nota grave.
El filtro sobre el espectro
En el espectro se ve claro: las rayas a la derecha del corte se hacen pequeñas. Una onda de sierra filtrada se acerca a una senoidal.
Pruébalo: compara la de sierra con la senoidal en el espectro. El filtro hace en tiempo real ese mismo recorrido.
Filtros en un beat
Los filtros también sirven para mezclar. Quitar agudos a un sonido lo manda al fondo; abrirlo lo trae al frente.
Por eso tantos temas abren el filtro poco a poco durante varios compases: crea tensión sin añadir ni una nota.
Pruébalo: escucha el bajo sobre el ritmo house y piensa dónde abrirías el filtro para preparar un cambio.
Lo que te llevas
- Un filtro paso bajo quita agudos a partir de la frecuencia de corte.
- La resonancia refuerza el corte y hace que el filtro cante.
- Mover el filtro en el tiempo crea movimiento y tensión sin cambiar las notas.