Rumba flamenca
Cuatro acordes que suenan a sur, palmas y el ventilador de la guitarra. Así se hace una rumba.
Vas a montar una rumba flamenca: cuatro acordes que bajan, una guitarra que rasguea en 3-3-2, palmas y cajón. Y al final te asomarás al compás de doce del flamenco.
Empieza aquí: parte 1 de 4
Cómo hacer una rumba flamenca: la cadencia andaluza
La rumba flamenca es uno de los cantes de ida y vuelta: ritmos cubanos que llegaron a Andalucía en el siglo XIX y el flamenco hizo suyos. Entre los cincuenta y los sesenta, los gitanos de Barcelona la aceleraron y la mezclaron con el mambo y el rock and roll: así nació la rumba catalana.
Su armonía casi siempre es la cadencia andaluza: cuatro acordes que bajan escalón a escalón. En La menor son Lam, Sol, Fa y Mi (i, VII, VI y V), con el Mi en mayor.
Pruébalo toca el cuarto acorde (Mi) y cámbialo por Mim (v). El final pierde el Sol sostenido y, con él, el sabor a sur; las cajas de abajo conservan el Mi mayor para comparar.
Parte 2 de 4
El modo frigio: la casa está en Mi
La vuelta no descansa en Lam, sino en Mi. Si Mi es la casa, las notas son las del modo frigio, que ya viste en los modos: las teclas blancas de Mi a Mi.
Su marca es el semitono del arranque, de Mi a Fa. El flamenco le añade el Sol sostenido para que el acorde de Mi sea mayor; a esa versión se la llama frigio dominante o modo flamenco.
Pruébalo toca Mi y luego Fa, y después baja de Fa a Mi. Ese roce de medio tono es lo primero que identifica el oído como flamenco.
Parte 3 de 4
El rasgueo y las palmas
La guitarra de rumba no rasguea parejo: en cada mitad del compás agrupa las semicorcheas en 3-3-2, el tresillo que ya conoces (casillas 1, 4 y 7, y 9, 12 y 15). En la rumba catalana se toca con el ventilador, tres golpes cada vez más rápidos de pulgar, medio y anular que mezclan las cuerdas con golpes de la mano sobre la tapa.
El tempo ronda los 90 a 130 BPM, y los golpes secos sobre la madera (aquí, el aro) caen en el 2 y el 4.
Pruébalo apaga la batería. Solo con el rasgueo en 3-3-2 sobre la cadencia andaluza ya suena a rumba; cambia a Piano y sigue siéndolo.
Las palmas son de dos tipos: sordas, con las manos huecas, que rellenan los contratiempos; y abiertas, secas y fuertes, que acentúan el 2 y el 4. El cajón pone el grave en el 1 y el 3, y lo adelanta media parte antes de cada uno.
Pruébalo silencia las palmas abiertas. Desaparece el acento de las casillas 5 y 13 y solo queda el murmullo de las sordas en los contratiempos.
Parte 4 de 4
El compás de doce
La rumba va en cuatro, pero muchos palos flamencos, como la soleá y la bulería, van en un compás de doce pulsos con acentos en el 3, el 6, el 8, el 10 y el 12. En la bulería se empieza a contar desde el 12.
En esta caja cada casilla es un pulso y el contador marca grupos de tres: 70 BPM son 210 pulsos por minuto, una bulería tranquila. Bájalo a 40 (120 pulsos) y te acercas a la soleá. No te fíes del sombreado de la rejilla: los acentos van a su aire.
Pruébalo silencia el Pulso y cuenta en voz alta del 1 al 12 sobre las palmas. Tras el 10 hay un hueco de dos pulsos donde falta un acento: es el del reto.
Pruébalo juega las diez rondas. Si dudas, fíjate primero en el tempo y luego en qué suena en el tiempo 1.
FinLo que te llevas
- Cadencia andaluza: Lam, Sol, Fa y Mi (i, VII, VI, V), con la casa en Mi y sabor frigio.
- Rumba: 4/4 a unos 90-130 BPM, rasgueo en 3-3-2, palmas sordas y abiertas y cajón.
- Compás de doce: acentos en el 3, 6, 8, 10 y 12, el pulso de la soleá y la bulería.