Rock, punk y metal
Misma familia, distinto volumen de rabia. Tempo, batería y acordes los separan.
Vas a poner rock, punk y metal uno al lado del otro: el tempo, la batería, los acordes de quinta y la distorsión. Al final, un juego para reconocer de oído todos los estilos del módulo.
Empieza aquí: parte 1 de 4
Rock: el patrón madre
El rock suele moverse entre 110 y 140 BPM. Bombo en el 1 y el 3 (a menudo con un golpe extra en la "y" del 3, casilla 11), caja en el 2 y el 4 y charles en corcheas. Ya lo tocaste en los ritmos por género.
Pruébalo sube el tempo a 140 y luego a 170. A partir de 160 deja de sonar a rock y empieza a sonar a otra cosa: a punk.
Parte 2 de 4
Punk: rápido y sin adornos
El punk, nacido a mediados de los setenta, va de 160 a 200 BPM. La batería es simple a propósito: charles o caja en corcheas, bombo en cada pulso y nada de fantasmas.
Su ritmo más reconocible es el skank beat: bombo y caja se alternan en corcheas, "pum-pa-pum-pa", sin parar.
Pruébalo baja el tempo a 120. Con el mismo patrón suena casi a rock de radio: en el punk, la velocidad es la mitad del estilo.
Parte 3 de 4
Metal: doble bombo y todos los tempos
El metal no tiene un tempo propio: hay estilos que se arrastran por debajo de 70 BPM y otros que pasan de 200. En la batería, su seña más reconocible es el doble bombo: dos pedales para tocar el bombo en semicorcheas seguidas. A 150 BPM son diez golpes por segundo.
Pruébalo escúchalo primero: bombo a negras, un rock rápido. Ahora pon el dedo en la casilla 2 del bombo y deslízalo sin pararte hasta la 16. Al rellenar las semicorcheas sale "conseguido": eso es el doble bombo, y ya es metal.
Parte 4 de 4
Diferencia entre rock, punk y metal: quinta y distorsión
La distorsión es un efecto, como el delay y la reverb que ya conoces: satura la señal, recorta sus picos y la llena de armónicos.
Pruébalo compara con y sin efecto y sube la saturación al máximo. Son acordes completos de tres notas: escucha cómo se ensucian y zumban.
Por eso las guitarras de los tres estilos usan el power chord o acorde de quinta: solo la fundamental y la quinta (siete semitonos más arriba), a menudo con la octava encima. Sin tercera no es ni mayor ni menor, y con distorsión se mantiene compacto.
Pruébalo toca el compás 1 (Mi5) y cámbialo por Mim, el acorde completo: la tercera, Sol, choca con la distorsión y el golpe se emborrona. Vuelve a Mi5 y después sube el tempo a 180: mismas quintas, ahora suenan a punk.
Cuánta distorsión: el rock usa una moderada, el punk una más cruda y el metal la más intensa, a menudo con las guitarras afinadas uno o más tonos por debajo.
Ahora junta todo lo del módulo. Escucha cada ritmo y elige el estilo.
Pruébalo si dudas entre rock y punk, fíjate en el tempo y en la caja: el punk la toca en cada contratiempo.
FinLo que te llevas
- Tempo: rock de 110 a 140 BPM, punk de 160 a 200, metal de casi cualquier velocidad.
- Batería: rock con bombo en 1 y 3; punk con skank beat (bombo y caja alternos en corcheas); metal con doble bombo en semicorcheas.
- Power chord: fundamental y quinta (siete semitonos), sin tercera, que aguanta la distorsión sin emborronarse.