Módulo 6 · Producción · Lección 1 de 4
Estructura de una canción
Intro, estrofa, estribillo y puente. Ordenar las partes es la mitad de la canción.
Vas a ordenar un beat en partes para que deje de ser un bucle y se convierta en una canción. La música es la misma; lo que cambia es el orden.
Cómo hacer una canción: las partes
Casi todas las canciones se construyen con cuatro piezas que se repiten. Cada una cumple una función distinta.
- Intro: presenta el ambiente. Suele ser corta y con pocos sonidos.
- Estrofa: cuenta la historia. Contenida, deja espacio a la voz.
- Estribillo: la parte que se recuerda. Más llena, más alta, más repetida.
- Puente: un cambio de aire antes del último estribillo.
Estrofa contra estribillo
Escucha el mismo groove en dos versiones. La primera es una estrofa: bombo, caja y poco más.
Ahora el estribillo: mismas bases, más capas y más energía.
Pruébalo: dale al play a uno y luego al otro. El tempo no cambia, pero el segundo parece más rápido porque tiene más golpes.
Tensión y alivio
Una canción funciona como una respiración. La estrofa acumula, el estribillo suelta. Si todo suena igual de lleno, nada destaca.
Por eso la estrofa se queda corta a propósito: deja hambre de estribillo.
Pruébalo: esta progresión empieza en un acorde menor y suena a pregunta. Cambia el primer acorde por el I y escucha cómo pasa a sonar a respuesta, más de estribillo.
Un orden que funciona
Una estructura típica, medida en compases de 4/4:
- Intro: 4 compases.
- Estrofa: 8 compases.
- Estribillo: 8 compases.
- Estrofa y estribillo otra vez.
- Puente: 4 compases.
- Estribillo final y outro, la salida.
Los bloques de 4 y 8 compases son la norma porque el oído los espera. Romperlos se puede, pero sabiendo que sorprende.
Lo que te llevas
- Intro, estrofa, estribillo y puente: cuatro piezas que se repiten.
- La estrofa contiene y el estribillo suelta. El contraste es lo que engancha.
- Las partes se miden en bloques de 4 y 8 compases.